Medicamentos, salud, y sistemas sanitarios. Aportación del Dr Fernando Lamata al SIAP Industria 2025

En esta aportación, el Dr Fernando Lamata plantea cómo las farmacéuticas están desequilibrando el sistema sanitario y hay síntomas de deterioro que se iniciaron con la crisis económica de 2008. Por ejemplo, los tiempos de espera para recibir atención se han duplicado desde 2010 hasta ahora. La valoración de la ciudadanía sobre el sistema de salud ha empeorado mucho y se ha duplicado el número de personas con seguro sanitario privado (30% población española).

Las medicinas gobiernan el sistema sanitario. Hay intereses privados que quieren que el sistema sanitario público se debilite.

Los medicamentos forman parte del derecho a la asistencia sanitaria. España no cumple con este derecho en muchos casos. Hay personas que necesitan y no pueden acceder, por los co-pagos, un 4.6% de la población (2 millones de personas). Pero sobre todo, hay personas que consumen medicamentos innecesarios, más de un 30%. De hecho, 16.000 personas fallecen al año por un uso inadecuado del medicamento.

La industria fija precios abusivos, y con el poder del beneficio decide qué produce, cuánto, dónde y a quién vende. Define las enfermedades y los criterios diagnósticos. Influye en las agencias de autorización y evaluación del medicamento, en las revistas médicas, en los profesionales, en los consumidores, en las asociaciones de paciente, etc.

¿Cuál es la raíz, la causa, de los precios y beneficios abusivos? La industria repite su mantra de que necesita esos precios para pagar la investigación. No es verdad. Se busca el máximo beneficio posible en un ejercicio de parasitación despiadada. Las patentes, los monopolios que se conceden a las patentes por los gobiernos, son la causa de los altos precios de los medicamentos. Esta concesión implica que durante muchos años, 20 años o más, no se pueden fabricar medicamentos genéricos y biosimilares por los competidores. La mayor parte de la innovación proviene de la I+D  con financiación pública directa, no por la industria farmacéutica. Lo poco que aporta la industria farmacéutica a la innovación, lo financia también la ciudadanía a través de los sobreprecios.

Las patentes no han existido siempre, en España estaban prohibidas hasta 1992. Se introducen en 1994 por los acuerdos sobre los aspectos de propiedad intelectual relacionados con el comercio, al que se incorporaron los medicamentos (patentes). Fue una condición para entrar en la UE.

Las patentes no aumentaron la investigación sino las ganancias. Es un robo a mano armada, con la peculiaridad de que la sociedad le damos el arma (patentes y monopolios) al atracador.

El Dr. Lamata explica por qué los gobiernos no toman medidas para cambiar este modelo. En algunos casos se han impuesto sanciones comerciales y aranceles a los gobiernos que intentan tomar medidas para bajar estos precios abusivos.

En España pagamos a las farmacéuticas más 10.300 millones de euros anuales de beneficio abusivo, lo que equivale al gasto de personal de atención primaria.

Acaba su intervención con esperanza. A veces sí se ha podido. Ejemplo de ello son los genéricos para luchar contra el SIDA en Sudáfrica y otros.

Subraya que es necesario una presión sobre el Ministerio de Sanidad, para que a su vez presione a la UE, la OMC y la OMS, para que cambie la ley de patentes. También tener plataformas de producción de medicamentos públicas ligadas a programas de financiación de investigación pública.